jueves, 24 de junio de 2010

Rasgos culturales que marcan la historia.

Las murgas pasan a ser las protagonistas del encuentro que se desarrolla en la plaza Sarmiento de Lanús. Distintas personas, sin importar sexo, edad y nivel socioeconómico se reúnen por un mismo gusto: disfrutar del desfile de murgas. Los corsos y encuentros murgueros son característicos de la Cuidad de Buenos Aires. A pesar de que los años pasaron y que los gustos musicales al igual que los eventos callejeros varían según la edad, las murgas siguen siendo un presente en los distintos barrios de la provincia. Si bien surgieron distintas tendencias con el correr del tiempo gracias a los avances de la sociedad y pluralidad de voces, personas de distintos grupos sociales siguen eligiendo pertenecer a la historia y ser participes de una murga, vestirse con ropa bordada con lentejuelas y bailar al ritmo de los bombos. El conjunto de músicos y bailarines está compuesto por gente de variada edad, entre 3 y más de 60 años. Surgieron hace varias décadas y siguen siendo parte del presente en el 2010. En sus presentaciones se puede ver que las murgas están conformadas por alegría, color y canciones de protesta, rasgos característicos y propios de estos grupos que dan su espectáculo en distintas calles de Buenos Aires. Pertenecer a una murga es una elección personal. Con el correr del tiempo la sociedad abrió un abanico de pertenencia que se puede reflejar en las creaciones de las tribus urbanas. Integrar un grupo con rasgos particulares genera la diferencia con el resto, crea un círculo en donde se marca la inclusión y la exclusión, caracterizada por ejemplo por la forma de vestir y la música que escuchan. Vivimos en una sociedad que se caracteriza por ser prejuiciosa y discriminativa, sin ver que nadie es perfecto, sino que todos somos diferentes, con elecciones y gustos personales que nos hacen únicos. Si bien las murgas no se consideran tribus urbanas, son un conjunto de personas que desarrollan prácticas teatrales y musicales. Este conjunto tiene características identitarias propias como las tribus. Estos grupos sociales tienen detalles que los diferencian pero a su vez cosas que comparten, como plantear un lugar de encuentro. Cada tribu urbana tiene un determinado punto de encuentro en donde comparten sus elecciones culturales. Las murgas planifican encuentros o desfiles para exponer sus letras, sus coreografías y ritmos. Estos encuentros se dan en distintas plazas de la ciudad. El reloj marcó las 17 hs., el encuentro murguero comenzó. La alegría se hizo notar representada en las sonrisas de los espectadores. Los trajes coloridos con aplicaciones y lentejuelas son la presentación del desfile. El alma del encuentro. Mientras las distintas murgas pasan por el centro de la plaza su puede observar el público motivado. Personas que vivieron su infancia rodeada de corsos, espuma y calles festivas en febrero, con un rostro feliz recordado parte de su niñez. Los años pasaron. La sociedad sufrió cambios, pero hay rasgos que aún se mantienen. Es necesario comprender que a la historia siempre se suman cosas nuevas. Sin embargo manteniendo una mente abierta y sin prejuicios, se logra que cada uno sea libre de elegir lo que le guste sin ser discriminado, pudiendo lograr así que el pasado conviva con el presente. La tarde llegó a su fin. Los micros se llenan de murgueros para seguir sus rumbos. La plaza queda vacía, pero con un brillo propio. Con un brillo que se vincula a la participación que cada ser tiene con la sociedad, con o sin conciencia. Cada acto que el ser humano realiza hace a la historia. No te quedes afuera.

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